Uno de los principales objetivos de la Intervención Comunitaria Intercultural es dotar al barrio de una gran estructura de participación, permanente en el tiempo y que incluye a los diferentes tipos de actores (ciudadanía, técnicos/profesionales y políticos/institucionales).

Para ello, la estructura cuenta con 3 grandes espacios de participación: el Grupo Comunitario, abierto a la ciudadanía; el Espacio Técnico de Relación (o ETR) en el que se reúnen las y los profesionales del barrio; y el Espacio de Relación Institucional (o ERI) a través del cual las administraciones avalan y dotan de sostenibilidad al Proceso.

El Espacio Técnico de Relación (ETR) tiene en la estructura un papel central y es el espacio más desarrollado. Como tal, se celebra cada año y participan un promedio de 75 profesionales. Además, para ser operativo, cuenta con varios subespacios, de los cuales el principal es el Núcleo, un espacio de trabajo mensual actualmente compuesto por 19 profesionales. Ese núcleo es la cabeza pensante del Proceso Comunitario, la que orienta estratégicamente el Proceso apoyándose en su composición intersectorial e interdisciplinar. Luego, el ETR cuenta actualmente con 4 mesas técnicas: salud, educación, vivienda y empleo, algunas de las cuales cuentan a su vez con grupos de trabajo que se reúnen con diferentes periodicidades…

El Equipo Comunitario por su parte dinamiza el conjunto de la estructura: posibilita los espacios de relación y hace circular la información.